sábado, 21 de agosto de 2010

Aquellas pequeñas cosas...

Como dice la canción de Serrat:

...son aquellas pequeñas cosas, que nos dejó un tiempo de rosas... en un rincón, en un papel y en un cajón...

Las rosas huelen muy bien pero muchas veces tienen espinas. En un rincón del alma tenemos guardados nuestros deseos más íntimos. En un papel en blanco escribimos lo que nos sale de dentro, sin florituras ni artificios. En un cajón desastre guardamos aquello que no queremos perder y que queremos nos acompañe toda la vida.

Y son aquellas pequeñas cosas las que nos hacen seguir en el camino, sin perder el paso ni las ganas de continuar.

Esas pequeñas cosas nos dan la fuerza para ir a escuchar un concierto memorable del gran fadista Camané cuando queremos olvidar el portugués. Y en vez de olvidar lo que comprobamos es que entendemos casi todas las canciones porque ya nos suenan de otra manera...

Pequeñas cosas son también esos objetos y muñecos que nos encontramos de repente, tirados en el suelo y como sí se hubieran colocado delante de nuestros ojos para ser encontrados en ese mismo momento y no en otro. Una persona que quiero dice que esos objetos son señales que el destino nos envía para decirnos algo y que debemos saber interpretar para seguir adelante. Yo estoy de acuerdo con ella pero... qué difícil es entender el mensaje muchas veces!!

Un buen "puñao" de esas pequeñas cosas hacen que nos distanciemos de la gente que queremos y que es importante para nosotros. Y así.. poco a poco, perdemos contacto, no nos acordamos, no nos echamos de menos y no marcamos su número el primero para contar cualquier cosa, aunque sea importante...

Pero por un montón de aquellas pequeñas cosas tenemos ilusiones, deseos, ganas de bailar y de cantar y sobre todo... de abrazar.