sábado, 16 de octubre de 2010

El de ayer

Hacía meses que no pasaba por aquí porque a veces es mejor no escribir nada...

De un tiempo a esta parte han pasado cosas, demasiadas todas seguidas y no significa que sean malas. Como en la vida misma, ha habido de todo: robos sorprendentes, preocupaciones que desaparecen, nacimientos prematuros, encuentros casuales y esperados y desencuentros no deseados.

En estos días tan raros todo sigue "fluyendo" como si nada y mejor que sea así. Es importante no perder la calma y seguir por el camino que llevábamos hasta ahora...
Muchas veces tienen que pasar ciertos acontecimientos para que nos hagan reaccionar: Que nos quitan cosas... nosotros quitamos más y hacemos limpieza para que circule la energía. Que vemos una foto que no nos gusta... asumimos que no hay nada que hacer y que "a otra cosa.. mariposa".

En estos tiempos de bodas, pero no de bautizos ni comuniones, resulta sorprendente ver cómo una invitada acaba pisando y saltando encima de la cola del vestido de la novia y dos invitados casi acaban a puñetazos por el amor de una mujer... ¿Qué explicación podemos darle a estas actitudes? Sólo puedo añadir que la invitada era amiga de la novia y los invitados no lo eran del novio.

No perdamos la calma ni tampoco la palabra para seguir entendiéndonos, y no olvidemos los días importantes en nuestra vida como por ejemplo... el de ayer.