martes, 28 de diciembre de 2010

Parejas rotas

¿Qué ha pasado este año que se marcha...? ¿Es que es año par...? Quizá tenga que ver estos tiempos revueltos que nos envuelven, estos tiempos de incertidumbre, de desazón y de desasosiego. Dicen que en los tiempos de "crisis" la gente renace de sus cenizas y se muestra más creativa que nunca. Yo añadiría que además nos volvemos más valientes y nos atrevemos con todo (o con casi todo).

Por ese atrevimiento o por ese cansancio de estar mal y no ser feliz... estos últimos meses conozco muchas parejas que han decidido "poner fin a su convivencia". Una convivencia de muchos años, de toda una vida juntos que se ha ido al "garete" por x motivos...

¿Motivos?... Hay muchos para todo: para estar mejor, peor o regular; para enfadarte, reirte o mosquearte; para discutir, sonreír o vivir... Como diría Joaquín Sabina.... "Nos sobran los motivos".

Pero... ¿Por qué siempre es "ella" la que toma la decisión final y fatal (para ellos)?

domingo, 12 de diciembre de 2010

The Holiday (Vacaciones)

Después de unos meses están volviendo a poner por la 1 la película "The Holiday (Vacaciones)"... y la estoy volviendo a ver. Recuerdo que la primera vez que la vi, fue por casualidad un domingo como hoy, me encantó porque me dijo alguna cosa que yo necesitaba escuchar y desde entonces la recuerdo.

Trata de dos mujeres que intercambian sus casas, sus coches, sus ciudades, sus países y sus vidas durante unos días en las vacaciones de Navidad. Ellas no se conocen personalmente y contactan a través de un anuncio de alquiler de casas por internet.. De un día para otro deciden "cambiar" de casa y de vida por unas semanas. Necesitan romper con todo, con su rutina, con su trabajo, con sus parejas o amores no correspondidos y la mejor manera de hacerlo que se les ocurre es poner kilómetros de distancia y marcharse solas a un lugar desconocido donde "todo puede pasar"...

En un principio se arrepienten de haberse marchado tan lejos de su casa, de su mundo conocido pero pronto disfrutan de su nueva "vida"... Conocen a nuevas personas, ven nuevas caras que les abren bien los ojos y les enseñan lo "fácil" que resulta vivir el día a día sin esperar nada ni a nadie y que si alguien viene a tu vida es porque quiere y porque tú le atraes. En las películas siempre hay varios personajes: la protagonista y las amigas de la protagonista... Tú decides quién quieres ser.

sábado, 16 de octubre de 2010

El de ayer

Hacía meses que no pasaba por aquí porque a veces es mejor no escribir nada...

De un tiempo a esta parte han pasado cosas, demasiadas todas seguidas y no significa que sean malas. Como en la vida misma, ha habido de todo: robos sorprendentes, preocupaciones que desaparecen, nacimientos prematuros, encuentros casuales y esperados y desencuentros no deseados.

En estos días tan raros todo sigue "fluyendo" como si nada y mejor que sea así. Es importante no perder la calma y seguir por el camino que llevábamos hasta ahora...
Muchas veces tienen que pasar ciertos acontecimientos para que nos hagan reaccionar: Que nos quitan cosas... nosotros quitamos más y hacemos limpieza para que circule la energía. Que vemos una foto que no nos gusta... asumimos que no hay nada que hacer y que "a otra cosa.. mariposa".

En estos tiempos de bodas, pero no de bautizos ni comuniones, resulta sorprendente ver cómo una invitada acaba pisando y saltando encima de la cola del vestido de la novia y dos invitados casi acaban a puñetazos por el amor de una mujer... ¿Qué explicación podemos darle a estas actitudes? Sólo puedo añadir que la invitada era amiga de la novia y los invitados no lo eran del novio.

No perdamos la calma ni tampoco la palabra para seguir entendiéndonos, y no olvidemos los días importantes en nuestra vida como por ejemplo... el de ayer.

sábado, 21 de agosto de 2010

Aquellas pequeñas cosas...

Como dice la canción de Serrat:

...son aquellas pequeñas cosas, que nos dejó un tiempo de rosas... en un rincón, en un papel y en un cajón...

Las rosas huelen muy bien pero muchas veces tienen espinas. En un rincón del alma tenemos guardados nuestros deseos más íntimos. En un papel en blanco escribimos lo que nos sale de dentro, sin florituras ni artificios. En un cajón desastre guardamos aquello que no queremos perder y que queremos nos acompañe toda la vida.

Y son aquellas pequeñas cosas las que nos hacen seguir en el camino, sin perder el paso ni las ganas de continuar.

Esas pequeñas cosas nos dan la fuerza para ir a escuchar un concierto memorable del gran fadista Camané cuando queremos olvidar el portugués. Y en vez de olvidar lo que comprobamos es que entendemos casi todas las canciones porque ya nos suenan de otra manera...

Pequeñas cosas son también esos objetos y muñecos que nos encontramos de repente, tirados en el suelo y como sí se hubieran colocado delante de nuestros ojos para ser encontrados en ese mismo momento y no en otro. Una persona que quiero dice que esos objetos son señales que el destino nos envía para decirnos algo y que debemos saber interpretar para seguir adelante. Yo estoy de acuerdo con ella pero... qué difícil es entender el mensaje muchas veces!!

Un buen "puñao" de esas pequeñas cosas hacen que nos distanciemos de la gente que queremos y que es importante para nosotros. Y así.. poco a poco, perdemos contacto, no nos acordamos, no nos echamos de menos y no marcamos su número el primero para contar cualquier cosa, aunque sea importante...

Pero por un montón de aquellas pequeñas cosas tenemos ilusiones, deseos, ganas de bailar y de cantar y sobre todo... de abrazar.

lunes, 19 de julio de 2010

Lanzarse a la piscina

Hay momentos en la vida en que conviene hacer "limpieza"... Más que conveniente, es una necesidad que el cuerpo te pide. No se trata de una limpieza corporal, es una limpieza mental.

Nuestra mente se "aturulla" y se convierte en una batidora de pensamientos, sentimientos, esperanzas y deseos no cumplidos. Tener la mente y la cabeza tan ocupada te quita tiempo, no te deja ocuparte de otras cosas ni te permite aprovechar el día al máximo. También es muy cansado porque no dejas de dar vueltas a las cosas y te agotas...

¿Cómo podemos hacer la limpieza mental? ¿Cómo conseguimos llevarla a cabo sin sufrir en el camino?...
Un día te despiertas y decides que ya está bien, que ya no puedes estar más dando vueltas a las mismas cosas todos los días sin llegar a ningun lado y sin sacar nada en claro...
Muchas veces para seguir avanzando hay que intentarlo... Atreverse, cerrar los ojos, cruzar los dedos y lanzarse a la piscina...

sábado, 3 de julio de 2010

Un buen partido

En estos tiempos que corren es bueno distraerse viendo a 22 hombres corriendo detrás de un balón de reglamento... En esos partidos descargamos mucha adrenalina e incluso parece que perdemos algún kilo. Es muy relajante poder dar más de cuatro gritos, que realmente irían destinados a otra persona, y nosotros descargamos contra el arbitro o el delantero que no está en forma y no se mueve por el campo... Gracias al fútbol chillamos, perdemos la voz, nos abrazamos y tomamos pipas sin parar...

Qué nunca se pierda esta "magia" que transmite este deporte... Y lo bien que nos sentimos cuando gana nuestro equipo...

domingo, 27 de junio de 2010

Días raros

La vida está llena de días raros: días que no estamos para nadie, ni para nosotros mismos... Hace años leí que alguién los denominaba con un nombre de color (pero no era el "gris"). Y esos días hay que vivirlos también y pasarlos lo más rápido posible de la mejor manera que sepamos.

¿Por qué nos sentimos tan mal esos días, por qué todo lo que nos pasa lo exageramos tanto que nos hace perder la perspectiva de las cosas? Es una pregunta que me sigo haciendo todavía y que no consigo responderme con una respuesta serena...
La realidad de esos días es que todo está igual que el día anterior pero somos nosotros los que nos hemos despertado de manera "diferente". Estamos más sensibles, más dispuestos a sufrir, más inseguros, más "enfadados" con la vida y con nuestra situación. Es muy frustrante ver una realidad que te gustaría cambiar y que no puedes hacerlo porque no depende de ti...

Afortunadamente esos días raros acaban pasando, como todo... Y después de esos días salimos más reforzados y pensando que no eran para tanto. Que cada cosa sigue en su sitio y nosotros también. Que la vida sigue pasando y que no es oro todo lo que reluce... Aunque lo parezca.

sábado, 12 de junio de 2010

La lectura

Hoy he vuelto por aquí y hacía muchos días que no venía... y he visto cosas nuevas: he visto que la gente te lee, no sé desde dónde ni desde cuándo... pero lo hace. Y me hace ilusión... Me hace mucha ilusión que la gente siga leyendo, que sigamos leyendo una página o varias páginas de otras historias que no son las nuestras pero que podían serlo, por qué no?. Yo también leo, leo mucho porque me distrae y me hace no pensar en nada que me duela. Muchas veces me da pena que se acabe un libro porque me gustaría saber cómo sigue la vida de los protagonistas, pero entiendo que los libros no pueden ser eternos igual que nuestras vidas tampoco lo son...

Es mejor imaginar, imaginar cómo será la vida de esos protagonistas y cómo acabara su vida o su historia. Siempre imaginamos cosas que raramente se cumplen...por no decir nunca, y ahora no estoy hablando de los libros, sino de la vida real... pero no importa! Las cosas están cambiando, el ambiente está tenso... pero no hay nada que una buena tarde de lectura no pueda arreglar!

jueves, 6 de mayo de 2010

Vivo en la carretera....

Como dice la canción de Miguel Ríos yo ultimamente también vivo en la carretera....

Desde hace quince días mi vida tranquila, quizá demasiado, ha pasado a ser historia. Ahora me levanto con las gallinas, aunque por aquí no hay ninguna cerca, y me subo en el coche para recorrer los pueblos de Castilla La Mancha... Esa gran desconocida para mí!

Desde siempre, yendo por la autopista y viendo esos carteles azules con letras en blanco que anuncian los pueblos que dejamos atrás, he creído que unos kilómetros más allá se encontraban pueblos majestuosos y con encanto, como de cuento... Ahora más de cerca puedo asegurar que todos tienen su encanto pero que un cartel no deja de ser un objeto anunciador nada más.... Y es que detrás de las autopistas que nos hacen llegar antes existen muchos pueblos y aldeas que ni siquiera sabemos que existen hasta que la casualidad de la vida nos hace llegar hasta allí.

Hoy he ido a Tarazona de La Mancha, sólo me sonaba su nombre porque una amiga del colegio veraneaba allí (y quizá lo siga haciendo ahora) y me ha hecho especial ilusión porque después de oír hablar tanto de ella, tenía que ponerle "cara" y pisar sus calles.

Se me abre un nuevo camino por las carreteras de España y ahora que Miguel Ríos se va a bajar del autobús, yo le tomo el relevo...

martes, 16 de marzo de 2010

Qué gusto da

En estos tiempos tan grises por tantas cosas son de agradecer pequeños detalles que consiguen hacerte sentir bien y soltar una sonrisa más amplia que de costumbre.

Qué gusto da hablar con la gente después de tantos años y que te traten con mucho cariño, como si no hubiera pasado el tiempo y pareciera que no os veíais desde ayer...
Qué gusto da leer un buen libro, por ejemplo: Juntos nada más de Anna Gavalda. Un libro de hace unos años que te hace reconciliarte con la vida y con la gente, pero sobre todo, contigo misma. Da valor a las pequeñas cosas que tiene la "cotidianidad": cocinar y compartir una comida, escuchar un buen disco de musica clásica, leer un libro sentada en un sofa arropada por una buena manta en un día de lluvia infernal, cuidar y regar las plantas, pintar, dibujar, .. hasta hacer punto.
Qué gusto da quedar a desayunar una mañana con gente y tener una buena conversación que te hace despojarte de tus malos rollos o de tus inquietudes y cuando vuelves a casa te sientes más ligera, más animada y con ganas de hacer cosas.
Qué gusto da aliviar a las personas sólo con tu presencia y con saber que estás ahí escuchando lo que te quieren contar y lo que no te quieren decir.
Qué gusto da aceptar a tus amigos como son y no esperar nada que no puedan dar. Cada uno somos como somos y todos tenemos nuestras circunstancias que nos hacen comportarnos de determinada manera.

Hay tantas cosas que dan gusto que es mejor no olvidarlas y fomentarlas en estos días de desasosiego y nerviosismo.

viernes, 8 de enero de 2010

Las manchas de la Luna

Hace unos meses leí este relato en un periódico gratuito que regalan en el metro. Lo traigo aquí porque me parece de una belleza extraordinaria y me gustaría que muchos lo disfrutaran como hice yo...

Ser un lunático/a, estar en la luna, quedarse a la luna de Valencia… Todos sabemos la gran influencia que tiene este misterioso satélite sobre las mareas, animales y humanos.
Como pasó con Ceramí, una bella indígena que vivía sola en un poblado. Cada tarde le visitaba un colibrí que le alegraba sus rutinarios días. Pero una noche, Ceramí sintió una presencia extraña en su choza y se asustó mucho: ¿Era una persona? ¿Un fantasma? Al día siguiente preguntó a sus vecinos si habían notado algo extraño aquella noche. Nadie había notado nada. Entonces la joven se llenó de miedo y preocupación, pero no le quedó más remedio que continuar con su vida.
Pasaron los días y el colibrí seguía visitando a Ceramí, así como la misteriosa presencia nocturna, que cada vez tenía más atemorizada a la joven. De modo que ideó un plan: mezcló hollín y pigmentos de fruta, esperó escondida y cuando apareció la misteriosa presencia… Ceramí la tiznó con el ungüento.
A la mañana siguiente, la joven buscó en el poblado a alguien con la cara tiznada, pero no encontró a nadie. Preocupada y triste, volvió a su choza, y cuando estaba en pleno sueño, unos gritos la despertaron: “¡Mirad lo que le ha pasado a la luna!”. Ceramí se asomó a la ventana y vio las enormes manchas que tenía el misterioso astro. Entonces entendió, guardó su secreto y nunca más volvió a sentir temor.

A veces averiguar el origen de un miedo infundado puede ayudarnos a tener más seguridad y a ser más felices.

jueves, 7 de enero de 2010

Un día de nieve

Hoy ha nevado copiosamente sobre Madrid. En este día tan blanco y tan frío me he “tirado” a la calle con ganas de deambular por ahí, sin un rumbo fijo y sin esperar llegar a ninguna parte. Nadie me esperaba en ningún sitio y hacia allí dirigí mis pasos…
La ciudad estaba casi toda cuajada de nieve. Las aceras aparecían ya cubiertas con una muy fina capa de nieve que apenas conservaba su color. En algunas zonas muy pisadas ese color se había convertido en un gris “marengo” que, aunque feo, te aseguraba librarte de una posible caída.
Las plantas también habían sido tapadas casi totalmente por la nieve. Pero aquí la nieve se parecía más a un algodón esponjoso que se coloca encima de las hojas, rozándolas, y permite vislumbrar el color verde. Un verde quizá más vivo debido al frío.
Los coches aparcados tenían todo tapado por la nieve: ventanillas, espejos, techo, matrícula… Allí la nieve acumulada era muy espesa y permitía coger un puñado que muy pronto se deshacía en tus manos.
Después de perderte unas pocas horas por esta ciudad nevada, todo ha cambiado: has disfrutado de algo y no de alguien. Te ha “llenado” un paisaje y no una persona. Cuando te ocurre esto, se puede decir que has disfrutado de un momento mágico especial. Todos los momentos son mágicos…, pero no todos son especiales.
Luego entras en tu casa y aunque no haya nadie, sabes que hay alguien que te estaba esperando y que sabía que eras tú.