lunes, 19 de julio de 2010

Lanzarse a la piscina

Hay momentos en la vida en que conviene hacer "limpieza"... Más que conveniente, es una necesidad que el cuerpo te pide. No se trata de una limpieza corporal, es una limpieza mental.

Nuestra mente se "aturulla" y se convierte en una batidora de pensamientos, sentimientos, esperanzas y deseos no cumplidos. Tener la mente y la cabeza tan ocupada te quita tiempo, no te deja ocuparte de otras cosas ni te permite aprovechar el día al máximo. También es muy cansado porque no dejas de dar vueltas a las cosas y te agotas...

¿Cómo podemos hacer la limpieza mental? ¿Cómo conseguimos llevarla a cabo sin sufrir en el camino?...
Un día te despiertas y decides que ya está bien, que ya no puedes estar más dando vueltas a las mismas cosas todos los días sin llegar a ningun lado y sin sacar nada en claro...
Muchas veces para seguir avanzando hay que intentarlo... Atreverse, cerrar los ojos, cruzar los dedos y lanzarse a la piscina...

3 comentarios:

  1. Chof, una primera impresión de agua fría, pero luego... ¡a disfrutar del bañito!

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  2. Parece una entrada hecha "a mí medida"...todos los días me lo planteo pero acabo sentada en el borde de la piscina, y es que en ocasiones los pensamientos no te abandonan ni espantándolos como a las moscas.

    Gracias por entrar en mi espacio y dejar tus huellas para encontrarte.

    Te dejo un beso.

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  3. Sobre todo lo mejor es la sensación de bienestar y frescura que se te queda después del chapuzón... Procuraremos disfrutar Elefancia!

    No te quedes sentada en el borde de la piscina, Volvoreta, atrévete..!! por lo menos hay que procurar llegar hasta las rodillas o la cintura..
    Encantada de que me hayas encontrado!

    Un abrazo a las dos

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