En estos tiempos que corren es bueno distraerse viendo a 22 hombres corriendo detrás de un balón de reglamento... En esos partidos descargamos mucha adrenalina e incluso parece que perdemos algún kilo. Es muy relajante poder dar más de cuatro gritos, que realmente irían destinados a otra persona, y nosotros descargamos contra el arbitro o el delantero que no está en forma y no se mueve por el campo... Gracias al fútbol chillamos, perdemos la voz, nos abrazamos y tomamos pipas sin parar...
Qué nunca se pierda esta "magia" que transmite este deporte... Y lo bien que nos sentimos cuando gana nuestro equipo...
Y lo buenos que están estos deportistas, cuerpaso.
ResponderEliminarChiquilla, ¡qué difícil es firmarntubló! Te daré un palillo con mi ADN y algunas epiteliales.
ResponderEliminarja, ja, ja...!!! Es que yo modero los comentarios y tardan un poco en salir a escena... pero acaban saliendo... Un beso
ResponderEliminar